¿Qué es el 6G, cuando llega a España y como cambiará las redes móviles?

Aunque el 5G todavía continúa ampliando su cobertura y desarrollando nuevos casos de uso, la industria de las telecomunicaciones ya trabaja en la próxima gran revolución: el 6G.

Esta nueva generación de redes móviles promete velocidades sin precedentes, una latencia prácticamente imperceptible y la integración nativa de tecnologías como la inteligencia artificial, los gemelos digitales o la automatización avanzada.

Pero antes de empezar a romper barreras, conviene tener claro que el 6G todavía no existe. No hay redes comerciales, no hay móviles compatibles y no hay una fecha cerrada.

Lo que sí hay es un trabajo de fondo que ya está en marcha, y en el que Embou participa junto a MasOrange y Ericsson con pruebas en la banda de 6 GHz, una frecuencia considerada clave para el futuro despliegue del 6G.

¿Qué es el 6G?

El 6G es la sexta generación de redes móviles y representa la evolución natural del 5G.

Aunque todavía se encuentra en fase de investigación y desarrollo, su objetivo será responder a las necesidades de conectividad de la próxima década.

Esta tecnología permitirá conectar personas, dispositivos, vehículos, máquinas e infraestructuras inteligentes de forma más rápida, eficiente e inteligente. Mientras que el 5G ha impulsado la digitalización y la conectividad masiva, el 6G buscará dar un paso más integrando capacidades de comunicación, sensorización e inteligencia en una única red.

En otras palabras, las futuras redes no solo transmitirán información, sino que también serán capaces de interpretar lo que ocurre a su alrededor para adaptarse en tiempo real.

¿Existe ya el 6G? ¿Hay cobertura en España?

No. A día de hoy no existe ninguna red 6G comercial, ni en España ni en ningún otro país del mundo. Es decir, no hay ningún teléfono que se pueda conectar a ella.

El motivo es sencillo: el estándar técnico del 6G todavía no está definido. Los organismos internacionales, que son lo que fijan las reglas del juego, siguen trabajando en ello, y hasta que ese trabajo no termine no se pueden fabricar ni las antenas ni los dispositivos.

Hay un segundo motivo, más terrenal: el espectro. Para que una red móvil funcione necesita frecuencias asignadas, y las bandas candidatas para el 6G todavía no se han repartido.

La banda de 6 GHz, una de las principales aspirantes, aún no está licenciada en España.

Así que si en algún sitio ves el término 6G asociado a un producto que puedes comprar hoy, lo más probable es que se trate de una denominación comercial y no de la tecnología que describimos aquí.

El 6G real todavía está en desarrollo.

¿Por qué ya se está hablando del 6G?

El consumo de datos sigue creciendo año tras año.

La expansión de la inteligencia artificial, las experiencias inmersivas, la realidad aumentada, los vehículos autónomos o la automatización industrial exigirá infraestructuras mucho más avanzadas, que las actuales no podrían soportar.

Por este motivo, operadores, fabricantes y organismos internacionales ya están definiendo los estándares que permitirán desplegar el 6G en la próxima década.

El objetivo es anticiparse a un entorno donde miles de millones de dispositivos intercambiarán información de manera constante y en tiempo real.

Además, montar una red móvil no se improvisa. Entre que se define un estándar y llega el primer teléfono a la tienda pasan años. Por eso el sector empieza a trabajar tan pronto.

Del 5G al 6G: el escalón intermedio que ya está aquí

Entre el 5G que usas hoy y el futuro 6G hay un paso intermedio que muchas veces se pasa por alto: el 5G avanzado, también conocido como 5G Advanced.

No es una generación nueva, sino una evolución del 5G actual que mejora la capacidad de la red, reduce el consumo energético e incorpora las primeras capacidades de automatización. Buena parte de lo que se ensaya en el 5G avanzado acabará formando parte del 6G.

Aquí España está en buena posición, y en concreto el grupo MasOrange, que ha sido pionero en el país en desplegar soluciones de conectividad de última generación como el 5G Advanced y la voz sobre 5G, conocida técnicamente como VoNR.

Diferencias entre el 5G y el 6G

Aunque el 5G ha supuesto una transformación importante en las comunicaciones móviles, el 6G llevará sus capacidades mucho más lejos.

Estos son los objetivos que maneja la Unión Internacional de Telecomunicaciones para la nueva generación:

Parámetro 5G actual Objetivo del 6G
Velocidad máxima teórica Hasta 20 Gbps Hasta 200 Gbps
Latencia En torno a 1 milisegundo Entre 0,1 y 1 milisegundo
Eficiencia del espectro Referencia actual Hasta el triple
Inteligencia artificial Añadida a posteriori Integrada desde el diseño
Bandas de frecuencia 3,5 GHz como banda principal 6 GHz y la franja de 7 a 15 GHz

Velocidad

Las previsiones apuntan a velocidades potencialmente decenas de veces superiores a las actuales, permitiendo transmitir grandes volúmenes de información prácticamente al instante.

Conviene separar dos cifras que suelen confundirse.

Una cosa es la velocidad máxima teórica, que la Unión Internacional de Telecomunicaciones sitúa en 200 Gbps, y otra la velocidad estable que notará el usuario en su día a día, que se estima entre 300 y 500 Mbps.

La primera es un techo de laboratorio. La segunda es la que de verdad importa.

Menor latencia

La latencia es el tiempo que tarda una red en responder a una solicitud.

El 6G aspira a reducirla hasta niveles casi imperceptibles, algo fundamental para aplicaciones críticas como la conducción autónoma o la cirugía remota.

En números: donde el 5G se mueve en torno a un milisegundo, el 6G apunta a bajar hasta la décima parte. Para hacernos a la idea, un parpadeo dura unos cien milisegundos.

Inteligencia artificial integrada

A diferencia del 5G, las redes 6G incorporarán capacidades de inteligencia artificial desde su diseño, optimizando automáticamente el tráfico y los recursos disponibles.

La diferencia es de fondo.

En el 5G la automatización se fue añadiendo sobre una red ya construida.

En el 6G la red nace pensada para gestionarse sola, ajustando la señal en milisegundos según lo que esté pasando a su alrededor.

Mayor eficiencia

El crecimiento del tráfico de datos requiere redes más sostenibles. Por ello, uno de los objetivos del 6G será mejorar significativamente la eficiencia energética y el aprovechamiento del espectro disponible.

Aquí el objetivo es concreto: triplicar la eficiencia con la que se aprovecha cada megahercio de espectro.

Suena a detalle técnico, pero se traduce en más usuarios conectados gastando menos energía.

¿Para qué servirá el 6G?

Las aplicaciones del 6G irán mucho más allá de navegar por internet más rápido.

Ciudades inteligentes

Las ciudades podrán gestionar el tráfico, la iluminación, el transporte público o el consumo energético con una precisión mucho mayor, mejorando la sostenibilidad y la calidad de vida.

Vehículos autónomos

Los conducción autónoma de vehículos será posible gracias a que estarán conectados entre sí. Necesitarán intercambiar información continuamente con otros vehículos y con las infraestructuras de su entorno.

El 6G permitirá hacerlo con una velocidad y fiabilidad superiores.

Industria inteligente

Las fábricas podrán automatizar procesos complejos y supervisar maquinaria en tiempo real, aumentando la productividad y reduciendo costes operativos.

Gemelos digitales

Los gemelos digitales son réplicas virtuales de infraestructuras, ciudades o instalaciones reales.

Gracias al 6G podrán actualizarse en tiempo real para mejorar la toma de decisiones.

Experiencias inmersivas

La realidad virtual, la realidad aumentada y futuras experiencias holográficas requerirán conexiones ultrarrápidas y estables que el 6G está diseñado para ofrecer.

Redes que perciben el entorno

Esta es probablemente la novedad más rompedora. Las mismas ondas de radio que transportan los datos podrán usarse para detectar lo que ocurre alrededor de la antena. Es lo que en el sector se conoce como sensorización integrada.

Algunas aplicaciones que se están estudiando:

  • Detectar personas o vehículos sin necesidad de cámaras.
  • Seguir la pista de activos en puertos, fábricas o aeropuertos.
  • Monitorizar movimientos en entornos industriales.
  • Identificar obstáculos para sistemas de movilidad autónoma.
  • Crear gemelos digitales de ciudades, carreteras e infraestructuras en tiempo real.

Las bandas de frecuencia del 6G

Uno de los aspectos más relevantes en el desarrollo del 6G es el uso de nuevas bandas de frecuencia capaces de soportar un volumen de datos mucho mayor.

La importancia de la banda de 6 GHz

La banda de 6 GHz se perfila como uno de los recursos estratégicos para las futuras redes móviles, gracias a una combinación de mayor capacidad, amplia cobertura y mejor eficiencia energética. Su importancia para el 6G será comparable a la que tuvo la banda de 3,5 GHz en el despliegue del 5G.

Durante años se habló de llevar el 6G a frecuencias muchísimo más altas, en el rango de los terahercios, pero la física ha puesto las cosas en su sitio: esas ondas apenas atraviesan paredes y pierden energía muy rápido.

Por eso el sector ha bajado las expectativas y ahora mira sobre todo a la franja que va de los 7 a los 15 GHz, que permite canales más anchos sin renunciar a una cobertura razonable.

Antenas nuevas para frecuencias nuevas

Cambiar de frecuencia obliga también a cambiar de equipos: las antenas actuales no sirven tal cual para trabajar en estas bandas.

El camino pasa por las antenas activas, capaces de dirigir la señal de forma precisa hacia cada usuario en lugar de emitirla en todas direcciones, aprovechando mejor cada megahercio disponible y consumiendo menos energía.

El papel del satélite en la cobertura 6G

Otra de las líneas de trabajo es dejar de depender solo de las antenas en tierra, combinando las redes terrestres con satélites de órbita baja para dar cobertura donde la infraestructura convencional no llega.

Es una aspiración del sector, no un compromiso cerrado.

Mientras tanto, la conectividad en el medio rural se resuelve hoy con tecnologías que ya funcionan, como la fibra óptica y el Wimax.

Cómo se prepara Embou para la llegada del 6G

Aunque el despliegue comercial del 6G todavía tardará algunos años en llegar, Embou ya está dando pasos para anticiparse a esta nueva generación de comunicaciones.

A través del grupo MasOrange, se han realizado pruebas técnicas junto a Ericsson utilizando la banda de 6 GHz para evaluar su comportamiento y potencial en las futuras redes móviles. Estas pruebas forman parte de una estrategia de innovación orientada a preparar las infraestructuras para la próxima década.

Los ensayos también han incluido tecnologías avanzadas como nuevas arquitecturas de antenas activas y técnicas de beamforming, capaces de dirigir la señal de forma más precisa hacia cada usuario para optimizar el rendimiento de la red.

En concreto, se puso a prueba el salto desde las configuraciones actuales de 64 transmisores y receptores hasta sistemas de 256, lo que multiplica por cuatro el número de elementos radiantes.

El objetivo es cuadruplicar la capacidad disponible en cada nodo de la red y mejorar la experiencia en las zonas de mayor demanda.

Según explicó Jorge Blasco, director general de Embou y territorial de MasOrange en Aragón, la banda de 6 GHz será fundamental para absorber el crecimiento del tráfico de datos impulsado por la inteligencia artificial y las nuevas experiencias digitales.

¿Cuándo llegará el 6G a España?

Partimos de la base que actualmente, el 6G se encuentra en fase de investigación, desarrollo y validación tecnológica.

Los principales actores del sector trabajan con el horizonte de 2030 para el inicio de los primeros despliegues comerciales. Antes de esa fecha será necesario definir estándares internacionales, desarrollar dispositivos compatibles y completar la regulación necesaria del espectro radioeléctrico.

Este es el calendario que maneja el sector:

Fecha Hito
2025 a 2027 Estudios de arquitectura y viabilidad del 6G en el organismo que define los estándares móviles
Octubre y noviembre de 2027 Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones en Shanghái, donde se decide el reparto del espectro
2027 a 2029 Redacción del estándar técnico definitivo
Hacia 2030 Primeros despliegues comerciales
2035 Previsión de 2.400 millones de conexiones 6G en el mundo

Por tanto, todavía pasarán algunos años antes de que los usuarios puedan disfrutar de las ventajas del 6G, aunque los avances actuales demuestran que el sector ya está construyendo las bases de esa futura conectividad.

Un apunte que ayuda a poner las cosas en perspectiva: incluso en 2035, cuando el 6G ya lleve años funcionando, se calcula que seguirá representando en torno al 23 % de las conexiones móviles del mundo. El 5G rondará el 60 %.

Las generaciones no se sustituyen de golpe, conviven durante mucho tiempo.

Preguntas frecuentes sobre el 6G

¿Qué es el 6G?

Es la sexta generación de redes móviles, diseñada para ofrecer más velocidad, menor latencia y mayores capacidades que el 5G.

¿Existe ya el 6G en España?

No. No hay redes 6G comerciales en España ni en ningún otro país. El estándar técnico todavía no está definido y las bandas de frecuencia candidatas aún no se han licenciado.

¿Cuándo llegará el 6G?

Las previsiones del sector sitúan sus primeros despliegues comerciales alrededor de 2030.

¿Será más rápido que el 5G?

Sí. Se espera que el 6G multiplique significativamente la capacidad y velocidad de transmisión de datos respecto al 5G.

¿Qué velocidad tendrá el 6G?

Los objetivos internacionales hablan de una velocidad máxima teórica de hasta 200 Gbps y de una velocidad estable para el usuario de entre 300 y 500 Mbps.

¿Necesitaré un móvil nuevo para conectarme al 6G?

Sí. Al igual que ocurrió con el paso de 4G a 5G, será necesario disponer de dispositivos compatibles.

¿El 6G llegará a las zonas rurales?

Es uno de los objetivos que se están estudiando, combinando antenas terrestres con satélites de órbita baja. Todavía no hay compromisos concretos. Mientras tanto, la fibra óptica y el Wimax son las tecnologías que dan servicio hoy en el medio rural.

¿Qué ventajas tendrá el 6G?

Permitirá impulsar aplicaciones avanzadas como ciudades inteligentes, automatización industrial, vehículos autónomos, inteligencia artificial distribuida o experiencias digitales inmersivas.

 

¿No quieres esperar a 2030 para tener buena conexión?

Mientras el 6G sigue en desarrollo, la fibra óptica y el Wimax de Embou ya te dan la conectividad que necesitas hoy, también en los pueblos de Aragón. Consulta la cobertura en tu dirección y elige la tarifa que mejor se ajuste a ti.