¿Qué son las amenazas digitales? Tipos, ejemplos y cómo prevenirlas

¿Alguna vez has recibido una notificación del banco diciendo que tienes pendiente un pago atrasado?

¿Un mensaje de WhatsApp de un número desconocido que empieza con un "Hola mamá, he cambiado de número de teléfono"?

¿O un paquete que no pueden entregar en tu casa?

Hoy en día, los ciberdelincuentes están pendientes de cualquier despiste que cometamos para acceder a nuestros datos. Solo en 2025, INCIBE gestionó más de 122.000 incidentes de ciberseguridad en España, un 26% más que el año anterior, y buena parte de ellos empiezan igual: un mensaje que parece de confianza y un enlace en el que no deberíamos haber pinchado.

En Embou, no solo nos importa que tengas el Wi-Fi más rápido en casa; nos importa que nuestra comunidad navegue con total seguridad y tranquilidad en Internet. Por eso, en este artículo te explicamos qué son las amenazas digitales, qué tipos existen, algunos ejemplos reales que están ocurriendo ahora mismo, y las claves más sencillas para prevenirlas.

 

¿Qué son las amenazas digitales?

Una amenaza digital es cualquier intento de acceder, dañar o robar información a través de medios tecnológicos: un correo, un SMS, una llamada, una app o una red Wi-Fi. El objetivo casi siempre es el mismo, conseguir tus datos personales o bancarios, aunque la forma de llegar hasta ti pueda cambiar.

Lo que tienen en común la mayoría de amenazas digitales es que se apoyan en la confianza o en la urgencia: se hacen pasar por tu banco, por un familiar o por una empresa conocida, y buscan que actúes rápido, sin pararte a pensar.

 

Tipos de amenazas digitales más comunes

En este apartado te mostramos las formas más habituales en las que los ciberdelincuentes intentan contactar contigo y acceder a tus datos ganándose la confianza.

  • Phishing: el término general para los correos o mensajes que suplantan a una empresa o entidad de confianza (banco, operadora, mensajería) para robarte datos o contraseñas mediante un enlace falso.
  • Smishing: es phishing, pero a través de SMS. Cuando recibes un mensaje de texto en el que te avisan de un pago pendiente, un paquete que no ha llegado, o cualquier aviso urgente con un enlace para "solucionarlo".
    Prevención: no pinches sobre el enlace, ve directamente a la web oficial escribiendo la dirección en tu navegador o utiliza la app oficial de la empresa.
  • Suplantación de identidad: uno de los ataques más frecuentes. Los estafadores se hacen pasar por alguien que conoces, ya sea un familiar, el técnico de tu operadora de confianza, etc.
    Prevención: verifica por cualquier otra vía si es realmente esa persona. Si es un familiar, llama tú o escribe un mensaje a su número; si es un técnico, cuelga y llama directamente al número oficial de atención al cliente.
  • Redes Wi-Fi abiertas y espacios poco seguros: no realices compras online ni entres a la app de tu banco en sitios donde el Wi-Fi sea público y sin contraseña, como una cafetería.
    Prevención: evita realizar gestiones importantes fuera de casa, usa tus datos móviles o una red completamente segura y de confianza.

 

Ejemplos de amenazas digitales

Para reconocerlas mejor, nada como ver cómo se presentan en la práctica. Estos son dos de los casos más habituales que están circulando ahora mismo:

El SMS del "paquete pendiente": recibes un mensaje de texto que parece de una empresa de mensajería, avisando de que tienes un envío retenido y que debes pagar una pequeña cantidad para recibirlo. El enlace lleva a una web que imita a la oficial, donde te piden los datos de tu tarjeta.

El "hola mamá, he cambiado de número": te escribe alguien por WhatsApp haciéndose pasar por un hijo o familiar que dice haber perdido el móvil y tener uno nuevo. Al poco tiempo, pide dinero de forma urgente para "solucionar un problema", jugando con la preocupación y la confianza familiar.

El "paquete que no pudimos entregar": recibes un SMS o correo que simula ser de una empresa de mensajería, avisando de que no pudieron dejarte un paquete en casa y que debes hacer clic en un enlace para reprogramar la entrega o pagar una pequeña tasa. La web a la que te lleva es una copia de la oficial, diseñada para quedarse con los datos de tu tarjeta.

La multa falsa de la DGT: te llega un SMS o correo suplantando a la DGT, avisando de una multa de tráfico pendiente y urgiéndote a pagarla cuanto antes a través de un enlace. La web imitación pide primero tus datos personales y después los de la tarjeta, incluido el CVV, para completar el "pago". Conviene recordar que la DGT nunca notifica multas por SMS o correo electrónico, solo por correo postal o a través de la Dirección Electrónica Vial (DEV).

En todos los casos, el patrón se repite: urgencia, confianza y un enlace o petición de dinero. Reconocer ese patrón es la mejor defensa.

 

Cómo prevenir las amenazas digitales

  • No tengas contraseñas sencillas, olvídate de ese "12345", utiliza frases largas que combinen mayúsculas, minúsculas, símbolos, etc. Si te cuesta gestionarlas todas, un gestor de contraseñas te ayuda a tenerlas controladas sin memorizarlas.
  • Siempre que puedas, activa la verificación en dos pasos (el código que te llega al móvil al iniciar sesión en cualquier plataforma). Es una de las mejores barreras de seguridad, porque aunque alguien consiga tu contraseña, no podrá entrar sin ese segundo código.
  • Deja de ignorar el aviso de "Desea actualizar...". Esas actualizaciones que aparecen en tu móvil y ordenador sirven para cubrir parches contra los virus más recientes.
  • No compartas a diario en redes sociales ni publiques información excesiva.
  • Evita conectarte a redes Wi-Fi públicas para gestiones importantes como la banca online o compras. Si no tienes más remedio, usa tus datos móviles en su lugar.

 

¿Qué debo hacer si sospecho que estoy siendo víctima?

Si crees que has caído en alguna de estas trampas, actuar rápido marca la diferencia:

  • Corta la comunicación directamente. No des más datos, no contestes y bloquea el contacto o el número. Si ya has facilitado datos bancarios, llama a tu banco de inmediato para anular la tarjeta o bloquear la cuenta.
  • Cambia tus contraseñas, empezando por las de tus correos principales, ya que suelen ser la puerta de entrada al resto de tus cuentas. Hazlo también en redes sociales y en cualquier servicio donde uses una contraseña parecida.
  • Revisa los movimientos de tu cuenta en los días siguientes, por si aparecen cargos que no reconoces, y activa las alertas de tu banco si no las tenías puestas.
  • Guarda pruebas del mensaje, correo o web fraudulenta (una captura de pantalla es suficiente) antes de eliminarlo o bloquear al remitente.
  • Informa a tu operadora de confianza y a las autoridades (Policía Nacional, Guardia Civil o INCIBE a través del 017) para ayudar a que otros usuarios no caigan en la misma trampa.

 

Preguntas frecuentes sobre amenazas digitales

¿Cómo saber si un mensaje de texto o correo es falso?

Si recibes un mensaje o correo que te pide datos personales, contraseñas o números de tarjeta a través de un enlace, desconfía: las empresas y organismos nunca te lo pedirán así. Si ves faltas de ortografía, direcciones de correo que no parecen oficiales o te intentan meter prisa para que tomes una decisión, sospecha.

¿Si me llaman diciendo que son de mi banco debo fiarme?

No te fíes solo porque digan que son de tu banco o compañía. Si te llaman diciendo que hay un problema grave, que tienes un virus o que te van a subir la tarifa ya mismo, cuelga y no des datos. Busca el número oficial de la empresa y llama tú para asegurarte de que la llamada era de verdad.

He hecho clic en un enlace sospechoso y he metido mis datos, ¿qué hago ahora?

Lo primero que debes hacer es mantener la calma y actuar con rapidez. Entra de inmediato en la cuenta que ha sido afectada y cambia la contraseña de acceso. Si has proporcionado datos bancarios, llama a tu banco de inmediato para que puedan bloquear tus tarjetas o cuentas bancarias.

¿Es seguro conectarse a las redes Wi-Fi públicas en la calle o en cafeterías?

Las redes Wi-Fi abiertas pueden ser interceptadas por ciberdelincuentes que podrían ver lo que haces en tu pantalla. Puedes usar estas redes para leer el periódico o mirar mapas, pero nunca las utilices para entrar en la aplicación de tu banco, hacer compras en línea o introducir contraseñas importantes.

¿Qué diferencia hay entre phishing y smishing?

La diferencia está en el canal. El phishing suele llegar por correo electrónico, mientras que el smishing llega por SMS. El objetivo y el funcionamiento son los mismos: hacerse pasar por una entidad de confianza para conseguir tus datos a través de un enlace falso.

 

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